En la crianza de aves menores, ya sea para consumo familiar o comercialización, la salud del galpón es el activo más valioso. Muchos criadores ven a los parásitos externos como un problema menor, pero en la avicultura, un ave con parásitos es un ave que no produce. Los ácaros y piojos son enemigos silenciosos que pueden arruinar meses de inversión en alimento y cuidados.
Lo perjudicial: ¿Cómo afectan los parásitos a tus aves?
Los ectoparásitos (parásitos externos) no solo causan picazón; son verdaderos «ladrones» de energía y salud:
Estrés Crónico: El movimiento constante de piojos y la picadura de ácaros impiden que el ave descanse. Un ave estresada deja de comer adecuadamente y debilita su sistema inmunológico.
Transmisión de Patógenos: Los ácaros son vectores de enfermedades graves como la Salmonella, la Viruela Aviar y el Cólera Aviar, que pueden diezmar a toda una población en pocos días.
Anemia Severa: El ácaro rojo (Dermanyssus gallinae) se alimenta de sangre durante la noche. En infestaciones altas, las aves pierden tanta sangre que sus crestas se tornan pálidas y su vigor desaparece.
¿Cómo detectar la presencia de parásitos en el galpón?
A diferencia de los perros, las aves suelen ocultar su malestar hasta que es muy avanzado. Debes buscar estas señales:
Inspección Nocturna: El ácaro rojo se esconde en las grietas de las paredes y perchas durante el día. Usa una linterna de noche para verlos moviéndose sobre las aves o en las rendijas.
Comportamiento: Si ves que las aves se picotean las plumas en exceso o evitan entrar al gallinero al anochecer, es probable que el lugar esté infestado.
Signos Físicos: Revisa debajo de las alas y alrededor de la cloaca. Si observas pequeños puntos moviéndose o acumulaciones de «polvo» grisáceo/rojizo, tienes un problema de piojos o ácaros.
Baja en la Producción: Huevos con cáscara delgada, manchas de sangre en la cáscara o una disminución repentina en la postura son indicadores claros.
Consecuencias de no tratar a tiempo
Si no se toma acción inmediata, las pérdidas son inevitables:
Mortalidad: Especialmente en pollitos y pavitos, quienes no resisten la pérdida de sangre y mueren rápidamente.
Pérdida Económica: Menor ganancia de peso en pavos de carne y caída drástica en la producción de huevos en gallinas ponedoras.
Desvalorización del Producto: Las plumas quebradizas y la piel irritada disminuyen la calidad visual y comercial del animal.
La Solución de Reyta Perú: Blindaje Total para tu Galpón
Reyta Perú ofrece un protocolo de sanidad diseñado para eliminar el problema tanto en el animal como en su entorno:
FREEGAN (Fipronil): Nuestra solución más potente contra los parásitos externos.

Acción: Elimina eficazmente pulgas, piojos y, lo más importante, el temido ácaro rojo.
Aplicación: Su fórmula permite un control residual, manteniendo a las aves protegidas por más tiempo.
REYCUR (Fenbendazol): Para que la sanidad sea completa, no debemos olvidar los parásitos internos.

Versatilidad: Se administra fácilmente en el agua de bebida.
Efectividad: Elimina gusanos gastrointestinales (Ascaridia galli) y cecales, asegurando que el ave aproveche al 100% los nutrientes de su alimento.
CATOREY: El aliado post-tratamiento.
Recuperación: Después de eliminar los parásitos, las aves suelen quedar débiles. CATOREY actúa como un estimulante metabólico y tónico, ayudando a que las gallinas recuperen su ritmo de postura y los pavos su vigor natural.
Conclusión: Un galpón sano es un galpón rentable. No permitas que los parásitos se lleven tus ganancias. Con la línea de productos de Reyta Perú, aseguras que tus aves crezcan fuertes, sanas y productivas.

